Mujer Fragmentada IV

Ella sumó
sus huellas en mí,
acopiando sus rastros
con mágica lujuria,
coleccionando sus fragmentos
en cada nueva piel.

Fue mariposa,
flor, luciérnaga y canción,
real e imaginaria,
jamás perfecta.

No lo sé.
Nunca logré quedarme,
siempre me fui.

También huyó de mí,
de mi sed y mis formas.
Viajando a un cuerpo nuevo
en una cápsula
de mentiras sagradas.
Dejándome amando solo,
adorando el vacío
de sus fantasmas.

Ella, ella, ella.

Ella nunca estuvo allí,
ni afuera,
ni en el espacio eterno
de la soledad,
en los lugares
donde la busqué,
ella nunca estuvo
cuando creí encontrarla.

Entre sus ausencias
voy apagando mi hambre.
Sólo busqué
dulces paisajes
donde perderme
y encontrarme.

Con todos sus signos
y misterios
ella únicamente vive
en mí.

Eduardo D’Attellis
B010818

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Esta entrada se publicó el julio 19, 2018 en 3:42 pm y se archivó dentro de Arte y Poesía. Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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