Arder

Minotauro Rojo

Quiero ver un incendio en tus ojos,
encender nuestras almas en un beso fortuito,
quemar cada rastro de ti y de mí,
hasta dejar sólo cenizas
de esta piel que vibra desprevenida
en tu presencia.

Ser un dragón que despiertas con un verso,
un pájaro de fuego rojo intenso,
un colibrí de bengalas enardecidas
con voz y furia de volcán.

Hazme arder como estrella nueva,
colisionar en tu ciudad de espadas de sangre,
vivir un fugaz instante
en tu palacio de letras viejas,
jugar de vez en mes
en tus jardines bermellón y escarlata.

Húndeme como tizón encendido
en lo más profundo de tu ser,
déjame marcar tu cuerpo,
reclamarte mía,
inflamando tu piel lujuriosa
con sorbos de lava mi lengua incendiaria.
Hazme saber los anhelos de tu carne
en una llamarada de tu boca.

Y antes del crepúsculo de tu visita,
derrite el gélido infierno de tu ausencia
retando cada ángel y demonio que habita en mí,
conviérteme en memoria inflamable de tus deseos.
Sé bandera, mujer, causa y nación,
hazme arder, arder y arder de pasión y placer,
hasta desaparecer dulcemente en tu mirada.

Eduardo D’Attellis
120515

Anuncios
Esta entrada se publicó el diciembre 8, 2015 en 4:54 pm y se archivó dentro de Arte y Poesía. Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: