Te miré con ojos de tiempo,
y a la vuelta de las horas los relojes se detuvieron,
cuando mis ojos dejaron de anclarse en el brillo de tu mirada.
Indago en los misterios que inundaron cinco mil años de nuestras vidas,
y en las letras de un poeta que dijo lo que nos sucedería antes de nacer,
que incluyen, vida, misión, amor, pasión, deseos, dolor y un testamento.
Despierto entre memorias obscuras que se convierten en pesadillas,
a mi lado un recuerdo de mujer que amé, y una nueva que sigo amando,
una mujer que está y no está y que busco de todas las formas posibles,
al otro lado del espejo estoy yo enfrentándome a mi mismo,
buscándome desesperadamente para resistir a este debacle del destino,
y despertar a la eternidad lleno de amor y sumergido de felicidad en tus brazos.
Tantas letras sueltas, tantas dudas, tantas lágrimas secas,
creo caminar despierto y me tropiezo con tanto objeto que había mientras dormía,
quiero volver al futuro, mirar nuevamente al mundo sin tiempo, con los ojos inundados de luz.
Cuando vuelva al futuro despertaré!,…
Eduardo D’Attellis
121711
