
El relato de un cuerpo sobre el papel, no hay dorso, solo mis manos, mis pies, mi pecho, mi espalda y un corazón con simples palabras que pensó para él.
Hoy quiero hacerte el amor en público y que todas las personas nos vean, en una escalera verán un solo cuerpo que pertenece a dos personas, con un broche de pies detrás de mis muslos, con un lazo azul hecho de dedos en tu espalda y una ritmia sonora de besos y quejidos en nuestras bocas.
Dos pieles subyugadas al amor de pertenecernos el uno al otro, enredados en los pasamanos, acráticos, sublimes, escuchando el grito de tu vientre reclamando vida y la afluencia de mis entrañas delirar en la libertad de la caída, delante del desplome de dos pieles que buscan el refugio la una en la otra.
Mientras siguen ahí aturdidos, excitados, sin miedo, estremeciendo ante un ardiente suspiro, con tus lágrimas en mi pecho que ha decidido volar, con un público conmovido alrededor, en el coliseo de la demencia.
Eduardo D’Attellis
011399