
Tiburón
Al Sr. Presidente, y otros personajes reales o imaginarios a quienes le debo aún la dedicación de mis letras.
A esos personajes Todo Poderosos, Deidades o Semi-Dioses, que habitan en el sub-consciente colectivo de todos los hombres mediocres de Ingenieros[1], aquellos que gobiernan los destinos de los que no encuentran la voluntad y la fuerza para gobernarse a si mismos, de hacerse responsables de sus propios actos, aquellos que temerosos de sus destinos se esconden tras los gritos de multitudes que esperan todo sin hacer nada por recibirlo.
Cuando uno cae, otro se levanta, cual diente de tiburón, más afilado, mas devorador, preñando de sueños rotos la imaginación perdida de aquellos que no osan verse al espejo y descubrir quienes son y cuan capaces pueden llegar a ser.
Todo es como los sueños con serpientes de Silvio[2], mientras unos luchan por la libertad, otros luchan desesperadamente para mantenerse esclavos de una prisión que no pueden tocar, ni oler. Andan por allí, horrorizados de la verdad, viviendo dependientes de una mentira, alimentando con su sangre al “Gran Hermano”.
Somos la antinatura, somos lo que no somos, negando lo que somos, queriendo hacer ver como nosotros a quien nos hizo a su imagen y semejanza. Si pudiéramos hacerlo más humano, lo volveríamos a matar para demostrar nuestro infinito poder de destruir todo lo hermoso que nos rodea.
Solo la locura escapa, solo la imaginación deja ver la salida, solo la humildad ayuda, solo la vergüenza sostiene, solo el amor y la esperanza alimentan, solo el perdón y la tolerancia nos ayudará a vivir con nosotros mismos.
Solo siendo quienes realmente somos, seremos libres!
Solo “la verdad os hará libres”![3].
–
Eduardo Saavedra-D’Attellis
73109
[1]“El Hombre Mediocre” – Jose Ingenieros, 1910
[2]“Sueño Con Serpientes” – Silvio Rodríguez, 1975
[3]Juan 8:32





